
Me llamo CHATARRA y me han desechado como si de chatarra se tratase. Fui perra vigilante de una nave pero cuando la empresa quebró me regalaron a unos señores que tenían una hípica con muchos caballos. A estos señores les gusta tener un perro atado en una caseta en cada esquina de su gran finca y no entiendo para qué. Me pasaba las 24 horas del día atada y claro, pues me vino el celo y por allí apareció el perro de otra finca y me estuvo cortejando. Como estaba atada no me quedo más remedio que sucumbir a sus encantos. Pero cuando mis dueños vieron que estaba preñada me echaron fuera de la finca y yo me metí debajo de un coche abandonado que había cerca.